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Seis mil pesos, suficientes para casa, carro y escuela privada, según el Secretario de Hacienda, Ernesto Cordero

Por Rosa A. Rivera

En la Ciudad de México el veintidós de febrero, el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, aseguró que la recuperación en la economía mexicana ya llegó a los bolsillos de las familias, aunque siempre la percepción de los mexicanos 'es peor' y -dijo- somos más exigentes de lo que las cifras muestran.

El titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) aseguró que una familia mexicana tiene acceso en la actualidad a ciertos créditos con un ingreso de seis mil pesos mensuales.

'Hay familias mexicanas que con ingresos de seis mil pesos al mes tienen crédito para una vivienda, tienen crédito para un coche, se dan tiempo de mandar a sus hijos a una escuela privada y están pagando las colegiaturas, de ahí que expresó la necesidad de mantener la estabilidad de precios en el país.”

No se conoce todavía de donde sacó las cifras en donde los mexicanos podemos vivir de manera digna con seis mil pesos mensuales, imaginando que él conoce de lo que es “VIVIR DE SEIS MIL PESOS”. Mostrándonos a todos los mexicanos que nuestras autoridades a pesar de ser la máxima en su rubro, no conocen la realidad que existe en nuestro país, declarando solo cifras sin conocer realidades de un mundo tan cerca de ellos pero a la vez tan lejos.

Sostuvo que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 5.5 por ciento el año pasado es el más alto de los últimos 10 años, y reiteró que la recuperación ya se siente al interior de cada familia que hoy es capaz de adquirir bienes duraderos.

Pero ciertamente si existe este aumento en el PIB, no tienen la cifra de las personas que lo tienen, ya que como sabemos en México la riqueza se encuentra desequilibrada, “mucho para pocos y pocos para muchos”, una realidad donde tenemos a las personas más ricas del mundo pero tenemos un nivel de pobreza tan grande como para decirnos un país tercermundista; denotando que el PIB a crecido porque los ricos se vuelven más ricos, y la pobreza sigue aumentando en nuestro país.

“La recuperación económica es un tema que tiene distintos ámbitos, donde ciertamente la percepción que tenemos los mexicanos de distintos temas y distintas cosas siempre es peor de lo que los datos muestran”, así lo afirmó el funcionario dentro de la conferencia de prensa.

“Siempre, por alguna razón, los mexicanos somos más exigentes con respecto a lo que nos gustaría y eso hace que siempre tengamos una perspectiva más negativa de lo que los datos duros muestran”, añadió.

A raíz de esto, este tipo de afirmaciones despiertan el pesimismo en el ciudadano, las cifras irreales que provienen de la boca de la autoridad máxima de Hacienda y Crédito Público, provocan la negatividad en las personas creando una descepción total de las autoridades que nos gobiernan.

Recordó que el ingreso percápita en México se ha ido incrementando, y ahora es de alrededor de 14 mil dólares anuales. Además, en la actual administración federal, más de cuatro millones de familias en el país recibieron algún tipo de crédito.

Tan solo el año pasado muchas pudieron recuperar su ingreso y salir de algunas deudas, ya que el crecimiento de la economía estuvo acompañado de una baja inflación, y las familias mexicanas ya sentirán la recuperación en sus bolsillos, agregó Cordero Arroyo.

Confió que 2011 será un buen año en materia de crecimiento económico, entre 4.0 y 5.0 por ciento, y afirmó que las posibilidades de contagio a México de la crisis de los mercados europeos son muy débiles, y en su caso “estaremos preparados”.

En conclusión podemos reiterar la capacitación que se tiene en las áreas más altas de nuestro gobierno, si se empieza por ahí, como podemos resolver problemas tan importantes como la pobreza si no existen dirigentes bien preparados para poder regir en los ámbitos que les toca, por ello se espera que exista un mejor futuro para México “Sin ser Pesimista”.

Los derechos humanos y los comunicadores en México


Por Axel J. Barradas

El lunes 26 de julio del presente año, fuimos testigos de un hecho lamentable acaecido en la persona de cuatro colaboradores de prestigiados medios de comunicación y que impactó igualmente a toda la sociedad mexicana: El secuestro de ese grupo de comunicadores con el propósito de orientar el comportamiento de los medios de comunicación acorde a los deseos y agenda de un grupo de violadores de la ley. Impensable ese estado de cosas en una democracia moderna y en un pleno Estado de Derecho.

Pero ese hecho no es sino la culminación de la larga cadena de agravios que, al menos desde hace una década, ocurren contra periodistas y medios de comunicación y que, entre otros, han venido documentando la Sociedad Interamericana de Prensa, Reporteros Sin fronteras, Artículo-19, la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, el Comité de Protección de Periodistas y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.

Según datos de esta última institución, en el año 2000 se radicaron 13 expedientes de queja relacionadas con agresiones a los derechos humanos de los periodistas; en 2001, 21; en 2002, 43; en 2003, 29; en 2004, 43; en 2005, 72; en 2006, 74; en 2007, 84; en 2008, 80; en 2009, 83 y en lo que va del presente año, 30. Además, se tienen documentados los casos de 64 homicidios de periodistas del año 2000 a la fecha y la desaparición de 11 comunicadores de 2006 a 2010.

Todo lo anterior no es sino la demostración de la grave crisis de inseguridad que se vive en el país y que permea en todos los ámbitos sociales; y, en el caso particular del periodismo, es también indicativo de que las medidas de prevención y protección adoptadas hasta el momento, entre otras la creación de la Fiscalía para la Atención de Delitos cometidos contra Periodistas, ahora Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión, de la Procuraduría General de la República, han resultado insuficientes, en parte porque que la mayoría de los agravios cometidos en contra de comunicadores y medios de comunicación, son más bien competencia de los Estados.

La pronta respuesta federal en el caso de los comunicadores plagiados y la igualmente eficaz detención de sus captores, es la excepción en un país donde la regla se determina por las altas tasas de impunidad, pues según datos del Instituto Ciudadano de Estudios sobre la Inseguridad (ICESI), de cada 1,000 delitos cometidos, sólo en 7 se llega a sentencia, lo que equivale a una eficacia del 0.7%. De ahí la necesidad de establecer acciones programáticas y planificadas y no sólo mediáticas o “quirúrgicas”, para atender este problema.

No es posible tolerar la existencia de nuevos censores surgidos del crimen organizado, sin que las autoridades obligadas a vigilar el respeto de los derechos cumplan con su obligación. Estos grupos han impuesto un clima de terror y desaliento en algunos Estados del país estableciendo con el poder de la fuerza los límites del ejercicio de las libertades de expresión e información. Como consecuencia de las amenazas y presiones contra editores y reporteros, algunos medios eluden publicar información relativa al narcotráfico, incluso aquélla surgida de fuentes oficiales, por lo que se ha recurrido a la autocensura para evitar convertirse en víctimas de venganzas y represiones de parte de estos grupos.

Amplio es ahora el espectro de hechos inhibitorios de la libertad de expresión: amenazas e intimidaciones son las agresiones que mayormente sufren los periodistas, ya sea de manera directa por vía telefónica, correo electrónico o personalmente o mediante la vigilancia en domicilios privados y oficinas, espionaje telefónico, allanamiento y robo de materiales; por otra parte, las agresiones son más violentas cada vez, como lo muestran las lesiones, la desaparición forzada de personas, el homicidio y los atentados con granadas de fragmentación a instalaciones de algunos diarios y, ahora, el secuestro.

Todas estas agresiones causan enormes padecimientos individuales, pero también representan una grave restricción a la libertad de expresión, con todo lo que ello implica como limitación al ejercicio de las libertades y derechos de la sociedad en general. Cada vez que un periodista se expone a la violencia, la intimidación o la detención arbitraria en razón de su empeño por dar a conocer la verdad, son todos los ciudadanos los que se ven privados del derecho a informarse.

Por todo lo anterior, es preciso establecer una agenda mínima que pueda sentar las bases para un mejor desempeño del ejercicio periodístico y de las libertades de expresión y de prensa.

Si bien comunicadores y medios pueden generar políticas internas y gremiales para su protección, el Estado no puede renunciar a su obligación de impartir justicia pronta y expedita y garantizar la seguridad pública, pues éstas son funciones que le reserva la Constitución.

Así que, en una primera instancia, habría que seguir insistiendo en la federalización de los delitos cometidos en contra de los periodistas y los medios de comunicación. Y ello no es ocioso considerando que el más alto número de agresiones en contra de comunicadores y medios suceden en el interior de la República y al amparo de las legislaciones locales, donde las más de las veces las autoridades se ven rebasadas para hacer frente a las agresiones que en este rubro promueven y ejecutan las organizaciones criminales.

La propuesta de la Cámara de Diputados para incluir en el Código Penal Federal el delito contra la libertad de expresión ejercida mediante la actividad periodística y que ahora se discute en el Senado, es notoriamente insuficiente, si a la par no se promueve una amplia competencia federal para conocer de este delito, pues de no hacerse así, los casos en que se aplicaría serian verdaderamente excepcionales; prácticamente cuando se tratara de periodistas y medios pertenecientes al gobierno federal.

Entonces, hay que persistir y debatir sobre esta cuestión, sin dejar de lado otras alternativas que también se han puesto en el tapete de la discusión, como la de dar facultades expresas a la Federación para atraer asuntos relevantes del orden común en los casos que la ley prevea, atendiendo a la especial relevancia que esta temática tiene para la consolidación del sistema democrático y el ejercicio de las libertades fundamentales en nuestro país.

De otra parte, es necesario encontrar caminos para articular esfuerzos entre medios, comunicadores, organismos de defensa gremial y de derechos humanos y sociedad civil, unidos en el cometido común de tener mayores garantías para el ejercicio de la libertad de informar.


La Secretaría de Gobernación anunció recientemente que durante los últimos 17 meses el gobierno federal se ha reunido con especialistas del Estado colombiano y organizaciones nacionales e internacionales promotoras de la protección a los periodistas, para concretar una política social en esta materia, que vaya más allá del tema policíaco. Igualmente ha destacado su intención de concretar un plan de acción de defensores en conjunto con organizaciones civiles y la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas por los Derechos Humanos. Habría entonces que urgir a la entrega de resultados y a un debate oportuno y serio sobre lo que se proponga en esta cuestión.

Y entre otros aspectos a considerar está el de la implementación de políticas públicas en materia de seguridad social en beneficio de los comunicadores, con el propósito de coadyuvar a mejorar sus condiciones de vida y las de su familia de manera integral, rubro que ha sido poco atendido. Por ello, es necesario normar las medidas y acciones que contribuyan a ello.

Un ejemplo lo encontramos en el estado de Guerrero en donde se expidió la Ley para el bienestar integral de los periodistas de la entidad y otro, en el estado de Coahuila, en donde, además del agravamiento de las penas en contra de quien atente contra la vida de los comunicadores sociales, se adicionó un artículo 6 bis a la Ley de Asistencia Social para el Estado a fin de otorgar pensiones a los deudos del informador que sea asesinado por el desempeño de su trabajo.


En materia de medidas de protección ante las agresiones a periodistas, se debe ponderar las experiencias, como la de Colombia, que sean acorde a nuestra realidad para determinar los niveles de riesgo y grados de amenaza a los periodistas y encontrar medidas eficaces. Una posibilidad a discutir podría ser la creación de un Comité de Evaluación de Riesgos, tomando como ejemplo el existente en ese país, que determine los niveles de riesgo y grados de amenaza a los periodistas y recomiende las medidas de protección a que hubiere lugar.

Insistir, en suma en la conjunción de esfuerzos, pero no dejar languidecer la noble tarea de informar. Bien dijo Francisco Zarco, hace casi 150 años: “La prensa no solo es el arma más poderosa contra la tiranía y el despotismo, sino el instrumento más eficaz y más activo del progreso y de la civilización”.

La libertad de expresión es un derecho inalienable de todo ser humano, por lo que una sociedad donde se censura, se limita la expresión de las ideas y la crítica social, representa el retroceso y el autoritarismo que predomina en su sistema de convivencia. La libertad de expresión es (...)

Felipe y Letizia en caricatura

Por Lorenzo Rivera


A mediados del mes de julio, el semanario español El Jueves publicó una caricatura que mostraba al príncipe Felipe y a la princesa Letizia haciendo el amor. El fiscal general se apresuró a dar cuenta de esto al juez, quien ordenó la incautación de la revista e impuso una multa a los editores.


"Esto excede los límites de la libertad de expresión", declaró.


Aunque gran cantidad de personas juzgó de mal gusto la caricatura y simpatizó con la decisión del juez, otro sector, igualmente numeroso, comparó lo que había ocurrido con las caricaturas de Mahoma, cuya publicación, en un diario danés, provocó, el año pasado, que algunos militantes islámicos se sintieran ofendidos. No sólo quemaron la bandera de Dinamarca en cuantos lugares pudieron sino que llegaron a incendiar edificios. En las manifestaciones hubo más de un muerto. "Esto", dijeron,"excede la libertad de expresión".[1]

Fotografía: AFP 2007

Esto nos lleva a preguntarnos si alguien excede los límites de la libertad de expresión e imprenta puede causar daño moral a otra persona ya sea moral o física como en este caso ya sea en nuestro país o en otro.


En México al igual que en España tanto la libertad de expresión como la de imprente están reguladas ya que debe existir un equilibrio y pues para que los jueces determinen una sentencia en base a elementos objetivos.


En nuestro país la libertad de expresión e imprenta están garantizadas en los artículos sexto y séptimo de la carta magna, es decir la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que establecen lo siguiente:


Artículo 6o. La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley…


.


Artículo 7o. Es inviolable la libertad de escribir y publicar escritos sobre cualquiera materia. Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni exigir fianza a los autores o impresores, ni coartar la libertad de imprenta, que no tiene más límites que el respeto a la vida privada, a la moral y a la paz pública. En ningún caso podrá secuestrarse la imprenta como instrumento del delito.


Las leyes orgánicas dictarán cuantas disposiciones sean necesarias para evitar que so pretexto de las denuncias por delito de prensa, sean encarcelados los expendedores, "papeleros", operarios y demás empleados del establecimiento donde haya salido el escrito denunciado, a menos que se demuestre previamente la responsabilidad de aquéllos.



Como podemos observar la libertad de expresión e imprenta si tienen límites. Es importante mencionar que falta una ley reglamentaria del artículo 6º Constitucional en nuestro país, el artículo 7º constitucional si cuenta con una.



Otros ordenamientos que mencionan lo referente a daño moral son el código civil federal y de una manera más desarrollada en el D.F. con su Ley de Responsabilidad Civil Para la Protección del Derecho a la Vida, el Honor y la Propia Imagen. Es importante mencionar que falta un trabajo legislativo más profundo en materia de daño moral, del honor y la imagen.



El Código Civil Federal establece lo siguiente:



Artículo 1916.- Por daño moral se entiende la afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspecto físicos, o bien en la consideración que de sí misma tienen los demás. Se presumirá que hubo daño moral cuando se vulnere o menoscabe ilegítimamente la libertad o la integridad física o psíquica de las personas…


Artículo 1916 Bis.- No estará obligado a la reparación del daño moral quien ejerza sus derechos de opinión, crítica, expresión e información, en los términos y con las limitaciones de los artículos 6o. y 7o. de la Constitución General de la República.


En todo caso, quien demande la reparación del daño moral por responsabilidad contractual o extracontractual deberá acreditar plenamente la ilicitud de la conducta del demandado y el daño que directamente le hubiere causado tal conducta.


En ningún caso se considerarán ofensas al honor las opiniones desfavorables de la crítica literaria, artística, histórica, científica o profesional. Tampoco se considerarán ofensivas las opiniones desfavorables realizadas en cumplimiento de un deber o ejerciendo un derecho cuando el modo de proceder o la falta de reserva no tenga un propósito ofensivo.



La libertad de expresión es algo complicado ya lo que para unos puede ser un derecho a otros puede ser un perjuicio; como lo consideraron en España, en el caso de Felipe y Letizia.


En México se ha logrado que se despenalicen la calumnia y la difamación, y ha pasado a regularse en materia civil. Esto se está plasmando en diferentes entidades federativas en nuestro país.








Referencias:

[1] Revista El Mundo del AbogadoNúm. 100, Agosto 2007 Páginas: 3 Enlazado como:

Read more:
http://vlex.com.mx/vid/limites-libertad-expresion-215920613#ixzz1GKj4uVmq

Anuncia Felipe Calderón que la educación será deducible de impuestos

Por Antonio M. Bravo

7 de marzo, 2011.

El pasado catorce de febrero, el presidente de la República, Felipe Calderón, anunció que de ahora en adelante, el gasto que realicen las familias mexicanas en educación será deducible de impuestos.

¿Cómo funcionará? Las familias mexicanas podrán deducir las colegiaturas de todo el año en la declaración anual que se realizará a principios del próximo, lo que significa que hasta el próximo año podremos saber cómo impacta verdaderamente este cambio. Por otro lado, la deducción se podrá hacer únicamente de las colegiaturas, excluyendo así las inscripciones, los materiales de trabajo y cualquier otro gasto que se realice por actividades escolares. También existe un límite de cuánto se puede deducir, y éste lo marca el equivalente de lo que gasta el Estado por este servicio en las escuelas públicas, el cual varía dependiendo del grado de educación; las universidades no se tomarán en cuenta para deducciones, únicamente se podrá deducir de la educación preescolar al bachillerato. Únicamente serán deducibles de impuestos los gastos realizados en escuelas debidamente registradas ante la Secretaría de Educación Pública.

Ha habido muchos comentarios al respecto de esta medida, tanto positivos como negativos; la decisión tomada espera generar justicia entre los diferentes sectores de la población, pues debido al límite que se ha establecido para deducir, las familias más beneficiadas serán aquellas de menos recursos, y ahora tendrán más dinero para otros gastos. También se espera que de este modo se incentive la educación privada, eliminando la concentración educativa en el Estado y mejorando tanto servicios como la educación misma de los mexicanos.

El derecho a la educación en México necesitaba ser incentivado definitivamente; los países primermundistas prestan demasiada atención a sus servicios educativos y al desarrollo de los infantes, pues finalmente serán quienes trabajarán y crearán más estrategias en un futuro próximo para continuar la mejora de las naciones. México es un país con una gran deficiencia educativa; todo aquello que se pueda hacer para contar con educación de calidad, ya sea que provenga de la rama pública o privada, será siempre un cambio positivo.

"Presunto Culpable" y los intereses en juego

Por Mónica Barragán

7 de marzo del 2011.

Se sigue buscando la suspensión de este documental. En el póster aparece José Antonio Zúñiga, presunto culpable de homicidio.

Se sigue buscando la suspensión de este documental. En el póster aparece José Antonio Zúñiga, presunto culpable de homicidio

La juez Blanca Lobo Domínguez sigue empeñada en que la suspensión del documental “Presunto Culpable”, exhibiéndose ahora en cines, es procedente y exigió a la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC) hacer todo lo posible por acatar la orden, argumentando que el juicio de amparo promovido por Víctor Manuel Reyes Bravo ha sido admitido en el juzgado Decimosegundo de Distrito en Materia Administrativa.

El documental relata la historia de José Antonio Zúñiga Rodríguez, un joven que ha sido sentenciado a 20 años de prisión por un homicidio que supuestamente él realizó, aún cuando no existen pruebas fehacientes para señalar esto como cierto, y se filma todo el proceso que se siguió en su contra, con todos sus defectos, errores e injusticias que se cometen por parte de la autoridad judicial. El promovente del amparo en contra de este documental, Víctor Manuel Reyes Bravo, fue testigo en el juicio y afirmó que el ex reo, protagonista de la película, era culpable del homicidio de su primo.

Toda la polémica causada por este documental ha creado un momento ideal para hacer una reflexión acerca de la libertad de expresión de los ciudadanos, la vida privada de los personajes del documental y el derecho a la información.

Los productores de la película sustentan su permiso para comercializar el filme en el procedimiento administrativo que se llevó de manera legal para comercializarlo, y la Secretaría de Gobernación secunda esta aseveración, explicando que la película “Cumplió absolutamente con todos los requisitos que señala la ley para efectos de procedimiento administrativo, y sostenemos que la autorización se dio con absoluto apego a la legalidad” (Héctor Villareal, Subsecretario de Normatividad de Medios de la SEGOB.)

La suspensión de la película podría significar una violación a las garantías de libertad de ideas e imprenta, fundamentadas en el artículo sexto y séptimo constitucionales, así como el derecho a la información. Por otro lado, el quejoso también tiene derechos que posiblemente se han violado o se violarán si no se toman medidas para limitar la comercialización y transmisión de esta película. Tomemos en cuenta que finalmente, el sujeto nunca dio una aceptación expresa para que su imagen apareciera en la película, y tampoco consintió en la comercialización de la misma; esto viene a afectar su dignidad, su reputación, su vida personal, y también derechos económicos que devienen de la comercialización del filme.

Las garantías individuales de la persona en este caso entran en conflicto con el interés público, y otro elemento en juego es el ingreso generado por el documental. ¿Cuál es el interés más importante? ¿Qué argumento deberá prevalecer? Definitivamente, los ciudadanos estamos en todo nuestro derecho de observar lo que realmente sucede en las audiencias de los juicios penales, que son públicas; pero el mostrar esta situación a costa de individuos que, en primera no accedieron a participar en una película, y por otro lado, no están participando en las regalías de la distribución y comercialización de ésta, ya requiere de un análisis profundo que la jueza deberá resolver; por mientras, nosotros como ciudadanos debemos ejercer nuestro derecho a la información e INFORMARNOS antes de hablar, pues es muy fácil satanizar las acciones del poder judicial o criticar la demanda del quejoso cuando realmente nadie tiene un conocimiento profundo de este tema.


Se interpone queja ante CNDH por agresiones a las garantías individuales de la familia juarense Reyes Salazar


Por Alfonso Domenzain

Las diputadas Leticia Quezada (PRD) y Teresa Guadalupe Reyes (PT) interponen queja el día veintidós de febrero ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) por las violaciones a las garantías individuales que se le realizaron a la familia Reyes Salazar, donde ahora se trasladó un plantón de Ciudad Juárez al Distrito Federal.

En la denuncia contenía por parte de las legisladoras los constantes agraviados a los que fueron sometidos los defensores de derechos humanos en Chihuahua, sin que las autoridades de aquella entidad hagan algo para impedirlo.

Ambas legisladoras lamentaron que a más de un año del asesinato de Josefina Reyes –seguido de la ejecución de su hermano Rubén, el secuestro de Malena y Elías Reyes y su cuñada Luisa Ornelas– no haya ningún avance en las investigaciones.

La diputada del Revolucionario Demócrata, Quezada, advirtió que llevarán el tema como primer punto de la agenda política que se discutió el día veintidós de febrero en la Cámara de Diputados, y aprovecharían la presencia ahí mismo del gobernador chihuahuense, César Duarte, para exigirle una explicación sobre el asunto y apremiarlo a resolver cuanto antes las agresiones.

“Es una lástima y una vergüenza que toda una familia tenga que venir al Distrito Federal porque en Chihuahua no les hacen caso. Ahí hay algo turbio que investigar; este tipo de omisiones no son gratis. Intentan acallar a los defensores de derechos humanos porque el país se está pudriendo en materia de inseguridad”, lamentó.

Es uno de los muchos casos en los que existe este tipo de violaciones a las garantías de las personas, y de manera más importante hablando de Ciudad Juárez, siendo una de las ciudades más peligrosas del mundo, en donde a diario se vive una historia como éstas y en donde la muerte recorre cada rincón de este lugar.

En el mismo sentido, la diputada del Partido del Trabajo denunció en el programa “Todos somos Juárez”.- esto es una vil mentira… que no ha logrado reconstruir el tejido social y en el que se invirtieron de forma inútil más de 3 mil millones de pesos.

“Hay un desinterés por la población pobre, los jóvenes, las mujeres. Lo más doloroso es que para algunos funcionarios de este país es más importante resolver el asesinato de extranjeros”, señaló.

Por su parte, la madre de Josefina Reyes, Sara Salazar, reiteró que las autoridades de Chihuahua no han querido recibirla para escuchar sus demandas, a pesar del plantón que mantienen desde el 8 de febrero frente a la Procuraduría de Justicia de la entidad.

Esperemos que ésta queja tome importancia y más por el camino periodístico que ha retomado, siendo apoyada por los medios de comunicación y que por fin una RECOMENDACIÓN por parte de la CNDH se convierta coercitiva y provoque que las autoridades investiguen más a fondo sobre el tema.

Aunque debemos decir que el manejo de estos casos como muchos otros por parte de las autoridades es lento e insuficiente, ya que si nos damos cuenta de quienes son las personas que cuidan de nuestra seguridad pública, podemos decir que estamos perdidos, ya que las autoridades no cuentan con la preparación suficiente para poder realizar investigaciones donde podrían mínimo identificar a los presuntos culpables de éste atraco.

En conclusión se espera por parte de la autoridad una respuesta, considerando realmente la lucha que esta familia ha demostrado contra corriente. Se espera que el resultado a esto, brinde a los mexicanos una mayor confianza hacia las personas que se encuentran a cargo de nuestra seguridad, donde el ciudadano confíe pueda vivir en armonía y confianza hacia las autoridades.